¿Por qué vales menos? ¿Por qué no eres tan buena como los demás? ¿Por qué cojones siempre nos comparamos con el resto de gente?
Quizá deberíamos cambiar nuestra forma de ver las cosas. Deberíamos ser conscientes de que no hay nadie igual a nosotros, y eso es sinónimo de que absolutamente todo el mundo es diferente a ti, serán mejores o peores; tendrán el pelo más largo, más liso, más corto, más moreno, más lo que sea.
Deberíamos aprender a ver lo bonito que tenemos cada uno de nosotros, lo que nos identifica.
Todos tenemos algo que nos hace especiales, ya sea tener la maravillosa habilidad de dibujar o tocar un instrumento, o simplemente tener un lunar en el hombro o una sonrisa bonita.
Ahora imaginaros por un momento que todos fuésemos iguales, ¿qué tendría la vida de graciosa? Si todos supiéramos hacer lo mismo y fuéramos igual de buenos en todo, nadie podría enseñarnos nada. Qué tendría de bonito una amistad o una relación si las dos personas no pudieran enseñarse nada la una a la otra; imaginaros una amistad entre dos personas iguales, ambas chocarían constantemente y nunca cederían a nada, y por lo tanto, ninguna aprendería.
Lo bonito de la vida es compartir, ceder, enfadarte, aprender, reír, llorar, querer, odiar, y al fin y al cabo, aprender.
Siempre he pensado (y dicho) "si no te quieres tú no lo va a hacer nadie", y joder, sé que muchas veces te levantas con el pie izquierdo y te gustaría no salir de la cama, hacer vida bajo el edredón y no moverte de ahí en un siglo, pero no se puede vivir así eternamente.
Y todo esto me lleva a enseñaros este vídeo que casualmente encontré en internet.
El parche de la belleza no lleva más que tu esencia. No necesitas ningún parche ni ninguna aprobación de nadie para ser bonita (aunque sí, para qué negarnos, tener a gente que te diga lo bonita y genial que eres siempre ayuda), pero no podemos caer en la necesidad constante de que nos recuerden lo guapas que somos. Porque sí, eres guapa, y bonita, y preciosa, y realmente, puedes ser todo lo que te propongas, solo necesitas confianza en ti misma y sobretodo, fuerza de voluntad.
Casi se me olvida lo más importante. No solo sois preciosas por fuera, también lo sois por dentro, sobretodo por dentro, y por muchos golpes que os de la vida no deberíais dejar que os marchitase. Apoyaros en gente de vuestro alrededor; no es necesario tener mil amigos y que todos pongan la mano en el fuego por ti, con que una persona esté contigo a capa y espada deberíais daros por satisfechos. Hay gente que ni siquiera tiene eso.
Sinceramente, no sé por qué me ha dado por escribir esto peeeeero ahí va. Así que recordad: sois preciosas, y no dejéis que nada ni nadie os haga creer lo contrario.
"Porque perdiendo también se gana"